QUIENES MORALIZAN...

"Quienes moralizan suelen ser los derrotados" dice Carlos Monsiváis

Empecé mi blog con un escrito sobre algo que se dijo en una reunión de familia y amigos y que me impresionó mucho por su naturaleza controvertida y cuestionable desde la perspectiva del "deber ser". Lo publique y sus primeros lectores fueron los asistentes a la reunión.  El texto ya no está en este sitio debido a que generó tal debate y polémica sobre el derecho que tengo para hablar de ética o valores, cuando de alguna manera yo estoy siendo irrespetuosa por escribir de algo (que no se trato como un secreto) pero que era información entre nosotros y adicionalmente estoy juzgando a las personas involucradas. Que autoridad tengo para cuestionar si mi comportamiento es cuestionable, fue el reclamo de la familia, aun cuando el motivo del escrito no estuvo en duda, para todos mis reclamantes el hecho del que escribí era ciertamente reprochable.

El resultado: una historia con la que estamos de acuerdo y una forma de contarla en la que diferimos. He vuelto a leer y releer lo que escribí y creo que tienen razón. La historia en cuestión me molesto tanto que acabé no sólo contándola sino también pontificando sobre ella. Heme aqui en mi propio debate personal, haciendo catarsis, pues ¿que me creo?, acaso voy a cambiar el mundo, acaso voy a cambiar el comportamiento del otro porque lo critico de tal manera que espero le duela en el alma para que siquiera dude o sienta algo de vergüenza?, arrogante e ilusa yo.

El regaño me ha puesto a pensar mucho no solo en el "que decir" también en el "como decirlo" cuando nos enfrentamos ante un comportamiento de esta cultura del " si la va hacer, hágalo bien para que no lo cojan".  Me recordó la discusión que se dio entre quienes leímos la carta del presidente de Bancolombia a sus empleados sobre los valores, porque unos pensamos que el señor tiene algo de razón y otros les pareció medio descarado el tipo, "ese señor que se cree". Igual viene al caso lo que ha hecho el Gobernador de Antioquia con su famoso libro blanco, promoviendo unas cuentas claras, que le ha costado y le costará que le esculquen, lo miren con lupa microscópica  y lo crucifiquen por la mentira mas piadosa, suya o de su tatarabuelo.

Hay algo en común y es el atrevimiento para cuestionar el hacer del otro y proponer lo que cada uno desde su perspectiva cree es el "deber ser". ¿Alguien tiene derecho a decir como debería ser o no ser?. Yo me atreví a cuestionar duramente a una mamá por ser condescendiente con su hija en un hecho aparentemente trivial pero cuya permisividad es el principio, un mensaje explícito, de que todo se puede para su propio provecho.

Me inspira respeto el Presidente Bancolombia el valor que tuvo al decirle  a algunos de sus empleados que aprovecharse del error del otro no está bien, a riesgo de que lo tildaran de mama santo y quien sabe de que más cosas, igualmente aprecio el coraje de Sergio Fajardo por querer cambiar las costumbres políticas de este país y por no tragar entero el sapo tapado que recibe de la vieja administración, hábito arraigado entre nuestros políticos para continuar la tradición de la cultura del avivato.

Ignoro el efecto real de lo que este par de personajes han hecho  en una sociedad tan acostumbrada al atajo, y a buscar excusas para brincarse la norma, y donde todos sin excepción, no me excluyo, acabamos haciendo de todo para lograr lo que necesitamos incluyendo no darle papaya al tramposo.

Pietro Roca dice en su blog "Las sociedades avanzadas no se construyen con individuos excepcionalmente dotados, sino con individuos ordinarios pero con la capacidad, y más importante, la voluntad, de lograr consensos. El individuo social debe tener plena conciencia de que está sujeto a una especie de contrato tácito con los demás miembros de la comunidad, que lo obliga a inhibir los apetitos inmediatos en favor de beneficios más consistentes a mediano plazo para toda la comunidad y en última instancia para él. ¿Cómo llegar a ese individuo socialmente apto? Oigo propuestas".

No tengo ninguna propuesta concreta mas allá de que creo necesario el debate que de alguna manera sensibilice y ponga a pensar a los individuos que tienen el poder de educar.

Un escrito con moraleja: Quienes moralizan suelen ser moralizados, en desacuerdo con Carlos Monsiváis, derrotado es aquel que ante lo que difieren de él se queda sin palabras. Sin lugar a dudas, quien habla del "deber ser" se expone.

Agradezco a la familia por la amonestación, es válida
Me disculpo con los heridos por la forma
Sigo creyendo que no construye nada hacerse el de la vista gorda ante lo que creemos está mal, así que seguiré diciendo lo que pienso, y este espacio es para eso

AdrianaGM


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