DESCONOCIDOS EN MI CASA
Pertenezco a la comunidad de Couchsurfing desde hace un par de años, para los que no saben, es una comunidad de viajeros, que buscan o mejor buscamos hospedaje en las ciudades que visitamos, en su pagina web encuentras un directorio de personas en todo el mundo que están dispuestas a darte posada sin costo alguno. Te inscribes construyendo un perfil lo mejor que puedas, el cual le servirá a las personas que buscan hospedaje en tu casa, conocerte mejor y encontrar afinidades o intereses en común. De igual manera, al momento de uno buscar hospedaje en otra ciudad, un buen perfil y las referencias que van dejando los viajeros en él, es lo único que tienes para decidir si recibes o vas a la casa de alguien desconocido.
Me pareció muy interesante, sin embargo la mano de prejuicios que tenemos en inventario, más los miedos aprendidos y heredados más las dos o tres personas que conocí inicialmente me hicieron pensar que esto era una exclusiva comunidad de mochileros sarrapastrosos. A pesar de eso me inscribí en la página, hice mi perfil y gracias a Albert, un paisa brasileño, por quien supe de este novedoso sistema para viajar, tuve mi primera referencia.
A través de Albert conocí varios Couchsurfers (CSs) efectivamente algunos mochileros, viajeros del centavo, pero igual otros personajes muy interesantes y sin lugar a dudas todos con algo en común: apasionados por viajar, que se saben todo los trucos para pasear barato y todos con experiencias positivas con otros CSs. Así que decidí que si quería en un momento dado hospedarme en la casa de un desconocido, tenía que ser capaz de recibir en mi casa a un desconocido.
Navegue bastante por la página y descubrí que no solo lleva casi 10 años propiciando y facilitando los viajes de millones de personas alrededor del mundo, (Miembros 6.000.000) sino que también personas como yo (es decir de mi edad...) son parte de la comunidad, en su mayoría son jóvenes.
Mi primer huésped fue un Italiano de 69 años, Giussepe, (Octubre 2011) fue todo un shock, llegó de Italia directo a mi casa, sin el idioma, sin un mapa, sin una guía, sin idea de que quería conocer o hacer, un personaje completamente desconectado de la tecnología. Estaba tan cansado que llegó a dormir, cruzamos dos palabras, dejo su chaqueta en la sala y se encerró en la habitación. Esa noche no dormí, entre el olor de su chaqueta que invadió todo el espacio y el pavor que sentí de que este hombre se moviera por la ciudad solo, me desvelé. Al otro día le dibujé un mapa de cómo llegar a mi unidad desde la estación del metro y le entregué las llaves de la casa. Mi familia por supuesto pego el grito en cielo, loca fue el calificativo más dulce.
Ni por un instante llegue a sufrir por mis cosas, pero si estuve preocupada todo el día en el trabajo esperando ver que había pasado con el hombre al final del día. Para mi sorpresa, Giuseppe no solo paseó por toda la ciudad sino que compró comida, adicional a la que ya traía en la maleta, con un claro panorama de los costos comparativos de la carne con su pueblo natal Noto (Sicilia). Llego con una visión de una ciudad mal armada y con un trasporte perverso. Con tan solo unas horas de recorrido y Medellín le pareció horrible. Cocinó Risotto con calamares (ambos viajaron de Italia), delicioso. Conversamos en dos idiomas, él muy histriónico con su manoteo típico italiano se hizo entender, se tomó la libertad de diagnosticarme el "defecto" de vivir sola y por supuesto no le faltaron los consejos al respecto. Contó que adora los perros, recoge abandonados y ahora tiene varios, sin embargo a uno de ellos alguna vez lo dejo encerrado por descuido en el carro, era verano, cuando se dio cuenta, el perro ya estaba muerto, el animal se murió deshidratado. Me impresiono mucho esa historia, de hecho nunca se me va a olvidar, estará presente siempre, siento que el día que me de cuenta que no le coloque agua o comida a mi gatos es hora de no tener mascotas.
Aunque el tiempo con los CSs es muy corto uno se lleva un brochazo de lo que son, a riesgo de ser injusto es imposible no determinar algo de su personalidad, de hecho es necesario tener una opinión para poder dar una referencia, así sea breve y definitivamente pobre, debes decir algo de ellos, y la verdad ese "algo" es cierto, ¿sesgado? seguro, pero ¿qué impresión de la realidad no está sesgado por lo que eres?.
Giuseppe me pareció un hombre primario e intolerante, cuando algo no le parece no hay manera de debatir con él, está en busca de algo que no sé que es y que definitivamente no va a encontrar porque tiene mucha habilidad para ver lo malo primero. Ahora que estoy haciendo este resumen de mi experiencia estuve leyendo su perfil otra vez y cada vez acumula mas referencias negativas de la gente y varias son por malos entendidos. La primera experiencia con CS por poco termina ahí, a pesar de que esta visita no estuvo mal, más bien estuvo extraña, fue un poco invasiva y muy rara.
Zeke, abreviación de Zacarias, de Usa, (Noviembre 2011) fue mi segundo huésped, también un hombre mayor, médico jubilado, vivió 7 años en Alaska, culto y educado, con algunos problemas físicos y aún así llevaba viajando varios meses, más que visitar la ciudad le interesa conocer a la gente local. Su actividad diaria cuando no esta viajando es ver televisión, se ve todos los noticieros, tiene mucho criterio sobre lo que pasa en su país.
Dustin, de Portland Usa, con apellido Europeo, (Abril 2012), fue le tercer CSs. Yo fui su primera experiencia hospedándose a través de CS, un chico más bien tímido, callado pero educado, no sé si era que estaba muy cansado, pero no salió el primer día de la casa. Dormía abrazando el portátil, dudo que temiera perderlo, sentí que se sintió seguro en mi casa, especulando más por mi propia experiencia, asumo que cuando viajas solo, el portátil, como lo fue para mi el celular viajando en Nepal, es tu única conexión con tu familia y amigos.
Carrie de Guangzhou China (Enero 2013), mi primera mujer huésped, que encanto de chica, se quedó 5 dias, habla español, le gusta todo, disfruta de todo, alegre, positiva, aun vive en Medellín, ya hace parte de los amigos locales, ella se mantiene al tanto de los eventos de la ciudad y por ella caminé con el Inder, el día que regrese a su país la voy a extrañar.
Ana y Nora de Bonn Alemania (Mayo 2013) un par de chicas que pueden ser mis hijas, (por la edad, no por su estatura). Nora escribió en español y se disculpó porque su perfil estaba sin terminar, no sé que me gusto, porque con ella rompí todas las reglas para recibir a una persona desconocida en mi casa, la foto del perfil tenía una bolsa en la cabeza, solo tenía una referencia, y poco o nada información sobre ella, sin embargo su correo solicitando couch en un español incompleto fue sincero y como dulce, en toda la correspondencia siguiente, uso expresiones muy nuestras, seguramente aprendidas en su recorrido por Ámerica, las uso de manera inteligente, logró conectarse conmigo muy fácil. Nora de los lobos (apellido Wolfes, parecido a la palabra lobos en inglés) es tímida, sencilla, parece simple a la vez que se siente tierna y silenciosamente cariñosa. Ana más avispada, despierta y con un español mucho más fluido. Cocinaron un arroz con verduras, lograron lo impensable, que comiera remolacha, nunca la había probado y me fascinó. No me pude despedir de ellas, cuando llegué a la casa ya se habían ido, dejaron todo organizado y una nota muy linda. Me dolió en alma, me sentí mal anfitriona, quise darles algunas cosas (Mecato local, y algunas recomendaciones) para su viaje a Urabá y me quede con todo, sentí una tristeza horrible, todavía estoy pensando porque esta visita me conmovió tanto, debe ser la sensación que tengo que nunca más las voy a volver a ver... que dolor todavia lo pienso y me dan ganas de llorar.
Pero el personaje mas exótico de todos hasta ahora conocido es Dylan de Sri Lanka, no pudimos coincidir para darle hospedaje, sin embargo su perfil me llamó mucho la atención, así que nos encontramos para comer una pizza. A la fecha (Mayo 2013) lleva 3 años viajando por el mundo en su moto, llego a Colombia desde Alaska y en Panamá se le acabó la carretera. Eso no fue ningún inconveniente, se inventó una balsa cuyo motor fue la BMW desbaratada y ajustada a una hélice. Duro 6 semanas en el Pacífico hasta llegar a Tumaco. Sin conocimiento marítimo alguno y con una hamaca colgada entre tres palos, comida y agua, filmó su travesía. Se mantuvo muy ocupado reparando el precario motor cada día, durmió cada 60 minutos despertándose otros 10 para ver que su barca si siguiera el rumbo del GPS. Los delfines lo acompañaron varias veces y se espantó cuando vio torpedos debajo del agua, entendió luego, fascinado, lo que el plancton luminiscente hace con la fauna marítima en movimiento. Una persona que viaja sin mapas, sin planes específicos, que duerme donde lo coge la noche en una carpa que arma en tres segundos, quien prefiere que la vida le de sorpresas y escoger el siguiente lugar a visitar por la respuesta de algún encuentro ocasional.
Cuando le dije que estaba loco, (me salió esta inevitable frase de cajón), se rio y me dijo que no estaba loco, que más bien era un hombre sin cerebro. Por supuesto! que si le das la oportunidad al cerebro de reflexionar una primera vez este tipo de acciones no las haces, eso pensé.
En su perfil de CS tiene esta nota con la cual me siento muy identificada:
"I had to give up the idea of preparing dinner because of the mosquitoes. I was slapping around and slapping myself so hard until I had bruises. Then it started to rain. Once in the tent, I felt so happy listening to the rain and feeling cosy in my sleeping bag. Yes, I felt extremely happy and even the hunger nor did thirst bother me. Then I realized that happiness doesn't come to you in a lifestyle of luxury. In fact, happiness itself is the luxury"
Reflexionando acerca de los encuentros a través de Couchsurfing, siento que has sido mucho más interesante, enriquecedor de lo que pensé al inicio, no solo ha logrado sacudirme prejuicios de encima sino que también ha sido muy inspirador.
Ves a través de los ojos de los viajeros tu propia ciudad, te ves a ti mismo en comparación todo el tiempo, de tu estilo de viajar, de lo que disfrutas conocer o visitar, descubres que sus miedos muy son diferentes, crees inclusive, que son seres sin miedo, pero eso no es verdad, cada ser humano seguro tiene alguno. Creo que el mayor detonante para hacer lo que hacemos es alguna clase de temor, puede ser a quedarse quieto, o a envejecer sin conocer, o a no tener buena comida, o quedarse sin probar lo que otros comen, o no tener una casa, o a estar atado a una, en fin, lo que motiva a cada uno puede ser distinto sin embargo siempre hay algún punto en común y eso es lo que hace fascinante el encuentro.
Me pareció muy interesante, sin embargo la mano de prejuicios que tenemos en inventario, más los miedos aprendidos y heredados más las dos o tres personas que conocí inicialmente me hicieron pensar que esto era una exclusiva comunidad de mochileros sarrapastrosos. A pesar de eso me inscribí en la página, hice mi perfil y gracias a Albert, un paisa brasileño, por quien supe de este novedoso sistema para viajar, tuve mi primera referencia.
A través de Albert conocí varios Couchsurfers (CSs) efectivamente algunos mochileros, viajeros del centavo, pero igual otros personajes muy interesantes y sin lugar a dudas todos con algo en común: apasionados por viajar, que se saben todo los trucos para pasear barato y todos con experiencias positivas con otros CSs. Así que decidí que si quería en un momento dado hospedarme en la casa de un desconocido, tenía que ser capaz de recibir en mi casa a un desconocido.
Navegue bastante por la página y descubrí que no solo lleva casi 10 años propiciando y facilitando los viajes de millones de personas alrededor del mundo, (Miembros 6.000.000) sino que también personas como yo (es decir de mi edad...) son parte de la comunidad, en su mayoría son jóvenes.
Mi primer huésped fue un Italiano de 69 años, Giussepe, (Octubre 2011) fue todo un shock, llegó de Italia directo a mi casa, sin el idioma, sin un mapa, sin una guía, sin idea de que quería conocer o hacer, un personaje completamente desconectado de la tecnología. Estaba tan cansado que llegó a dormir, cruzamos dos palabras, dejo su chaqueta en la sala y se encerró en la habitación. Esa noche no dormí, entre el olor de su chaqueta que invadió todo el espacio y el pavor que sentí de que este hombre se moviera por la ciudad solo, me desvelé. Al otro día le dibujé un mapa de cómo llegar a mi unidad desde la estación del metro y le entregué las llaves de la casa. Mi familia por supuesto pego el grito en cielo, loca fue el calificativo más dulce.
Ni por un instante llegue a sufrir por mis cosas, pero si estuve preocupada todo el día en el trabajo esperando ver que había pasado con el hombre al final del día. Para mi sorpresa, Giuseppe no solo paseó por toda la ciudad sino que compró comida, adicional a la que ya traía en la maleta, con un claro panorama de los costos comparativos de la carne con su pueblo natal Noto (Sicilia). Llego con una visión de una ciudad mal armada y con un trasporte perverso. Con tan solo unas horas de recorrido y Medellín le pareció horrible. Cocinó Risotto con calamares (ambos viajaron de Italia), delicioso. Conversamos en dos idiomas, él muy histriónico con su manoteo típico italiano se hizo entender, se tomó la libertad de diagnosticarme el "defecto" de vivir sola y por supuesto no le faltaron los consejos al respecto. Contó que adora los perros, recoge abandonados y ahora tiene varios, sin embargo a uno de ellos alguna vez lo dejo encerrado por descuido en el carro, era verano, cuando se dio cuenta, el perro ya estaba muerto, el animal se murió deshidratado. Me impresiono mucho esa historia, de hecho nunca se me va a olvidar, estará presente siempre, siento que el día que me de cuenta que no le coloque agua o comida a mi gatos es hora de no tener mascotas.
Aunque el tiempo con los CSs es muy corto uno se lleva un brochazo de lo que son, a riesgo de ser injusto es imposible no determinar algo de su personalidad, de hecho es necesario tener una opinión para poder dar una referencia, así sea breve y definitivamente pobre, debes decir algo de ellos, y la verdad ese "algo" es cierto, ¿sesgado? seguro, pero ¿qué impresión de la realidad no está sesgado por lo que eres?.
Giuseppe me pareció un hombre primario e intolerante, cuando algo no le parece no hay manera de debatir con él, está en busca de algo que no sé que es y que definitivamente no va a encontrar porque tiene mucha habilidad para ver lo malo primero. Ahora que estoy haciendo este resumen de mi experiencia estuve leyendo su perfil otra vez y cada vez acumula mas referencias negativas de la gente y varias son por malos entendidos. La primera experiencia con CS por poco termina ahí, a pesar de que esta visita no estuvo mal, más bien estuvo extraña, fue un poco invasiva y muy rara.
Zeke, abreviación de Zacarias, de Usa, (Noviembre 2011) fue mi segundo huésped, también un hombre mayor, médico jubilado, vivió 7 años en Alaska, culto y educado, con algunos problemas físicos y aún así llevaba viajando varios meses, más que visitar la ciudad le interesa conocer a la gente local. Su actividad diaria cuando no esta viajando es ver televisión, se ve todos los noticieros, tiene mucho criterio sobre lo que pasa en su país.
Dustin, de Portland Usa, con apellido Europeo, (Abril 2012), fue le tercer CSs. Yo fui su primera experiencia hospedándose a través de CS, un chico más bien tímido, callado pero educado, no sé si era que estaba muy cansado, pero no salió el primer día de la casa. Dormía abrazando el portátil, dudo que temiera perderlo, sentí que se sintió seguro en mi casa, especulando más por mi propia experiencia, asumo que cuando viajas solo, el portátil, como lo fue para mi el celular viajando en Nepal, es tu única conexión con tu familia y amigos.
Carrie de Guangzhou China (Enero 2013), mi primera mujer huésped, que encanto de chica, se quedó 5 dias, habla español, le gusta todo, disfruta de todo, alegre, positiva, aun vive en Medellín, ya hace parte de los amigos locales, ella se mantiene al tanto de los eventos de la ciudad y por ella caminé con el Inder, el día que regrese a su país la voy a extrañar.
Ana y Nora de Bonn Alemania (Mayo 2013) un par de chicas que pueden ser mis hijas, (por la edad, no por su estatura). Nora escribió en español y se disculpó porque su perfil estaba sin terminar, no sé que me gusto, porque con ella rompí todas las reglas para recibir a una persona desconocida en mi casa, la foto del perfil tenía una bolsa en la cabeza, solo tenía una referencia, y poco o nada información sobre ella, sin embargo su correo solicitando couch en un español incompleto fue sincero y como dulce, en toda la correspondencia siguiente, uso expresiones muy nuestras, seguramente aprendidas en su recorrido por Ámerica, las uso de manera inteligente, logró conectarse conmigo muy fácil. Nora de los lobos (apellido Wolfes, parecido a la palabra lobos en inglés) es tímida, sencilla, parece simple a la vez que se siente tierna y silenciosamente cariñosa. Ana más avispada, despierta y con un español mucho más fluido. Cocinaron un arroz con verduras, lograron lo impensable, que comiera remolacha, nunca la había probado y me fascinó. No me pude despedir de ellas, cuando llegué a la casa ya se habían ido, dejaron todo organizado y una nota muy linda. Me dolió en alma, me sentí mal anfitriona, quise darles algunas cosas (Mecato local, y algunas recomendaciones) para su viaje a Urabá y me quede con todo, sentí una tristeza horrible, todavía estoy pensando porque esta visita me conmovió tanto, debe ser la sensación que tengo que nunca más las voy a volver a ver... que dolor todavia lo pienso y me dan ganas de llorar.
Pero el personaje mas exótico de todos hasta ahora conocido es Dylan de Sri Lanka, no pudimos coincidir para darle hospedaje, sin embargo su perfil me llamó mucho la atención, así que nos encontramos para comer una pizza. A la fecha (Mayo 2013) lleva 3 años viajando por el mundo en su moto, llego a Colombia desde Alaska y en Panamá se le acabó la carretera. Eso no fue ningún inconveniente, se inventó una balsa cuyo motor fue la BMW desbaratada y ajustada a una hélice. Duro 6 semanas en el Pacífico hasta llegar a Tumaco. Sin conocimiento marítimo alguno y con una hamaca colgada entre tres palos, comida y agua, filmó su travesía. Se mantuvo muy ocupado reparando el precario motor cada día, durmió cada 60 minutos despertándose otros 10 para ver que su barca si siguiera el rumbo del GPS. Los delfines lo acompañaron varias veces y se espantó cuando vio torpedos debajo del agua, entendió luego, fascinado, lo que el plancton luminiscente hace con la fauna marítima en movimiento. Una persona que viaja sin mapas, sin planes específicos, que duerme donde lo coge la noche en una carpa que arma en tres segundos, quien prefiere que la vida le de sorpresas y escoger el siguiente lugar a visitar por la respuesta de algún encuentro ocasional.
Cuando le dije que estaba loco, (me salió esta inevitable frase de cajón), se rio y me dijo que no estaba loco, que más bien era un hombre sin cerebro. Por supuesto! que si le das la oportunidad al cerebro de reflexionar una primera vez este tipo de acciones no las haces, eso pensé.
En su perfil de CS tiene esta nota con la cual me siento muy identificada:
"I had to give up the idea of preparing dinner because of the mosquitoes. I was slapping around and slapping myself so hard until I had bruises. Then it started to rain. Once in the tent, I felt so happy listening to the rain and feeling cosy in my sleeping bag. Yes, I felt extremely happy and even the hunger nor did thirst bother me. Then I realized that happiness doesn't come to you in a lifestyle of luxury. In fact, happiness itself is the luxury"
Reflexionando acerca de los encuentros a través de Couchsurfing, siento que has sido mucho más interesante, enriquecedor de lo que pensé al inicio, no solo ha logrado sacudirme prejuicios de encima sino que también ha sido muy inspirador.
Ves a través de los ojos de los viajeros tu propia ciudad, te ves a ti mismo en comparación todo el tiempo, de tu estilo de viajar, de lo que disfrutas conocer o visitar, descubres que sus miedos muy son diferentes, crees inclusive, que son seres sin miedo, pero eso no es verdad, cada ser humano seguro tiene alguno. Creo que el mayor detonante para hacer lo que hacemos es alguna clase de temor, puede ser a quedarse quieto, o a envejecer sin conocer, o a no tener buena comida, o quedarse sin probar lo que otros comen, o no tener una casa, o a estar atado a una, en fin, lo que motiva a cada uno puede ser distinto sin embargo siempre hay algún punto en común y eso es lo que hace fascinante el encuentro.
Es una comunidad de desconocidos pero en realidad, como lo dice la página de Couchsurfing es una comunidad de AMIGOS QUE TODAVÍA NO CONOCES



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